En el ámbito de la contratación ejecutiva, a menudo nos obsesionamos con las credenciales, la experiencia y las habilidades estratégicas, que son importantes sin duda. Sin embargo, un criterio que resuena siempre en el proceso de selección de directivos es el carácter del candidato. «Lo primero que sea buena gente…» es una frase recurrente en las salas de juntas y en las discusiones entre nosotros. Pero ¿qué significa realmente ser «buena gente» en el contexto corporativo y por qué es tan crucial?

El valor de la empatía en el liderazgo es un deber

Ser «buena gente» implica poseer un alto grado de empatía y consideración por los demás. En un líder, estas cualidades se traducen en la capacidad de entender y valorar las perspectivas y emociones de los empleados. Los líderes empáticos pueden mejorar significativamente el ambiente de trabajo, fomentando un entorno más colaborativo y menos conflictivo.

La buena gente fomenta valores clave como la lealtad

Los directivos que son percibidos como genuinos y cuidadosos no solo atraen talentos; también los retienen. Los empleados tienden a ser más leales a los líderes que los respetan y valoran. Esta lealtad reduce la rotación, disminuye los costos asociados con la contratación y mejora la cohesión interna. El impacto en el negocio es evidente.

Tomar decisiones éticas puede salvar de grandes problemas

«Buena gente» también sugiere un compromiso con la ética y la integridad. En una era donde la responsabilidad corporativa y la transparencia son más importantes que nunca, tener líderes que tomen decisiones éticas es crucial. Un directivo que prioriza lo correcto por encima de lo fácil o lo rentable a corto plazo puede salvar a la empresa de escándalos y fortalecer su reputación en el largo plazo.

Innovación y creatividad hace avanzar a las compañías

Contrario a la creencia popular, la bondad no impide la audacia en las decisiones empresariales. En realidad, puede fomentar un entorno donde la gente se sienta segura para expresar ideas innovadoras. Cuando los empleados no temen ser juzgados por errores o propuestas fuera de lo común, pueden surgir soluciones creativas y efectivas.

Liderar con el ejemplo es la raíz del compromiso

Un líder que es «buena gente» establece un estándar para todos en la organización. El comportamiento de un directivo tiene un efecto dominó en toda la empresa. Si los líderes son respetuosos, justos y amables, es probable que estos valores se reflejen en todos los niveles de la organización y el ambiente de la compañía mejore. Cuando uno está bien y se identifica con los valores de la firma, la mejoría en todos los sentidos es exponencial. De hecho, distintos estudios demuestran cómo la conducta de los líderes influye directamente en el bienestar y la productividad de sus equipos.

Incluir la bondad como un criterio clave en la selección de directivos es una estrategia empresarial inteligente. «Buena gente» en posiciones de liderazgo puede transformar el ambiente de trabajo, impulsar la moral, fomentar la lealtad, y guiar la empresa con integridad. En última instancia, las empresas que valoran tanto el carácter como la competencia en sus líderes están mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del futuro y lograr un éxito sostenible.

Evidencias de la investigación
  1. Utility analysis of character assessment in employee placement | Semantic Scholar | Este estudio, realizado por Seijts, Espinoza y Carswell en 2020, investiga el impacto económico de la evaluación del carácter en la selección de líderes. Utilizando el instrumento Leader Character Insight Assessment (LCIA), los investigadores encontraron una correlación positiva entre las calificaciones de carácter y el desempeño evaluado por supervisores. El análisis de utilidad mostró un retorno significativo sobre la inversión, lo que sugiere que incorporar la evaluación del carácter en la selección de líderes puede mejorar sustancialmente el rendimiento organizacional.
  2. The value of virtue in the upper echelons: A multisource examination of executive character strengths and performance ☆ | Semantic Scholar | En este estudio de 2012, Sosik, Gentry y Chun exploran cómo las fortalezas de carácter de los ejecutivos de alto nivel, como la integridad, la valentía y la inteligencia social, influyen en su rendimiento. Utilizando datos de informes directos y calificaciones de desempeño de superiores y miembros de la junta, encontraron que las fortalezas de carácter predecían positivamente el rendimiento ejecutivo, con la integridad destacándose como la más influyente. Este estudio resalta la importancia de las virtudes personales en la efectividad del liderazgo ejecutivo.
Enlaces de interés

 

Por Casilda Guelbenzu, socia directora de Recarte & Fontenla, Executive Search.