Las buenas prácticas en Gobierno Corporativo aportan seguridad económica y jurídica, fomentando el crecimiento sostenible de las empresas.

El Gobierno Corporativo no sólo va dirigido a las grandes empresas que cotizan en bolsa, ya que su objetivo es establecer las mejores prácticas corporativas que contribuyan a mejorar la integración y el funcionamiento del Consejo de Administración, así como de sus comités.

Estas prácticas son aplicables a todo tipo de sociedades ya sean públicas y privadas, independientemente de su tamaño, actividad o composición accionarial.

Es por este motivo que la correcta evaluación del Consejo permitirá obtener información precisa de la labor realizada durante un periodo determinado de tiempo, desde el punto de vista de las responsabilidades del Consejo y los comités, para conocer el desempeño de los consejeros y proponer su ratificación en el cargo o su sustitución.
Este ejercicio ayuda también al desarrollo de los órganos de gobierno y consejeros ya que permite identificar sus fortalezas y áreas de mejora.