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En 2020, la covid-19  ha emergido como un cisne negro que nos  ha dejado muchos cisnes blancos, entre ellos hacernos más resilientes y sabios. De entre las grandes lecturas que sin duda no se dejarán de hacer, nuestros socios Andrés Fontenla y Carlos Recarte rescatan el valor de vivir la incertidumbre desde la serenidad, a través de las siguientes claves:

Espera lo mejor y prepárate para lo peor

La valentía y la creatividad son las variables indispensables en la ecuación de la incertidumbre vivida desde la resiliencia y la serenidad, siendo la resiliencia las equis veces que nos volveremos a levantar aprendiendo lo máximo de cada situación con una actitud positiva.  En consecuencia, crecer ante la dificultad con las lecciones aprendidas será una de las habilidades, que siempre lo ha sido y hoy lo es más.

En este contexto, considerar todas las opciones  y pensar a lo grande (fuera de la caja) es asignatura obligatoria, así como disfrutar de la experiencia. Cuando nuestras decisiones y acciones se ejecutan desde la ansiedad nuestra mirada inevitablemente es de túnel (neurociencia) con lo que implica. El miedo impide la anticipación que sin su hermana gemela, la proactividad, acaba en esa vieja enfermedad llamada: parálisis por (o sin) análisis.

Vivimos tiempos idóneos para los audaces. Así que aquellos que aún no lo son tendrán que aprender. La exploración, la apertura, el descubrimiento de nuevas posibilidades, nuevos escenarios y nuevos mundos serán bienvenidos.

La gestión del miedo puede que sea un aprendizaje necesario para todos en mayor o menor profundidad. Como bien sabemos, no es más valiente quien no tiene miedo, sino más temerario. La auténtica valentía habla de quien aún con sus miedos da un paso adelante con confianza y visión positiva.

El autoconocimiento y la formación tienen que ser el multiplicador que garantice (si es que hubiera garantías) nuestra sostenibilidad y de nuestras empresas, que solo se sustentará si somos capaces de hacer de la transformación excelente un estilo de vida personal y profesional. La reinvención desde los sueños enraizada en la auténtica inquietud profesional se abrirá espacios más allá de la edad.

Nuevos modelos de cooperación, alianzas, fórmulas que hablen de un bien mayor tendrán éxito. Los factores ESG (environmental, social, governance) son mandatorios, no queda tiempo para miradas cortas ni conversaciones estériles.

Pero una  trayectoria profesional vivida con plenitud habla de equilibrio, donde la dimensión familiar y personal tiene su lugar. El teletrabajo ha integrado la vida familiar en el mundo laboral (o viceversa). En esta contingencia quienes han tenido el tesoro de contar con familias o redes familiares y de amistades nutritivas han encontrado espacios de bienestar y descanso vitales en  estos tiempos de pandemia y crisis.

«No hay garantías. Disfruta de la incertidumbre y valora lo que tienes sin renunciar a construir esa vida, ese mundo, que sí quieres vivir».

Estamos a pocos días de convertir a 2020 en un recuerdo que para muchos puede que sea muy oscuro. Un año que nos ha recordado que la vida es transitoria, que si la vivimos sin sentido ni propósito puede que lo lamentemos.

En estos tiempos volver a mirar a los ojos de quien esté a nuestro lado y estar más cerca que nunca de nuestras personas es la mejor garantía (si la hubiera -:)) de caminar juntos desde lo mejor de cada uno.

El líder hoy remota o presencialmente observa desde abajo. Es la clave para comprender, analizar, atender a la individualidad, dar espacio y que cada persona encuentre su lugar, con la convicción de que puede y se espera lo mejor de ella.

Sea cual sea el espacio que habitemos (profesional, personal, familiar) solo ejerceremos un auténtico liderazgo si sabemos reilusionarnos a cada paso y abrazar la alegría más allá de los acontecimientos recientes.

Nos guste o no, la vida es incertidumbre y se puede vivir desde la serenidad cultivando la paz interior, el mayor bonus que se puede lograr. Un bonus que se gana a base de  generosidad, solidaridad, rectitud, esfuerzo, honestidad… Hablamos de  transparencia, de ser lo que somos sin maquillaje. Reconocer que en muchos momentos no tenemos ni idea y tocar nuestra vulnerabilidad con humildad, nos permitirá descansar y vivir estos tiempos de máxima incertidumbre con serenidad.

Desde Recarte & Fontenla os deseamos un gran 2021 lleno de aprendizajes y éxitos.