Muchos directivos piensan que los executive assessments son como un examen de la universidad en el que hay que sacar la mejor nota posible. Una vez que consigues el “número 1” en el assessment has triunfado y tu carrera crecerá a partir de ahí si trabajas como sabes.

Pero están totalmente equivocados.

Un ejemplo: en los últimos tres años los perfiles de los puestos críticos (y el catálogo de puestos críticos) en las organizaciones han cambiado con más frecuencia que nunca porque las estrategias también lo están haciendo.

Un dato: más de 1100 millones de puestos de trabajos sufrirán una profunda transformación en los próximos años debido al impacto de la tecnología.

Los directivos necesitan anticipar todos estos cambios y prepararse continuamente para seguir siendo líderes relevantes en un mundo que se transforma más deprisa que nunca.

Algunas pistas sobre cómo hacerlo:

  1. Desarrolle las competencias interpersonales (comunicación, autoconocimiento, empatía). Van a ser moneda de cambio en el mercado laboral a medida que la IA y la tecnología se hagan cargo de algunos de los trabajos que se pueden realizar sin personas.
  2. Como líder, identifique y aproveche al máximo sus puntos fuertes individuales. Será lo que le haga brillar y destacar. No se obsesione con sus debilidades.
  3. Conozca sus puntos ciegos (aquellas limitaciones de las que usted no es consciente…pero sí todos los que le rodean). Casi siempre están relacionados con sus creencias. A menudo ni siquiera intentamos algo porque no creemos que podamos conseguirlo.

En síntesis, trabaje incesantemente su agilidad. Agilidad significa estar abierto a nuevas ideas, ser flexible en los planteamientos y estar dispuesto a adaptarse a las nuevas tecnologías. Los líderes necesitan agilidad para adelantarse a los cambios y perturbaciones que genera la rápida evolución de la tecnología. Deben ser capaces de adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, a las necesidades de los clientes y a la evolución del mercado laboral.