Con la mirada puestas en las vacaciones o ya en ellas, los motivos para sacarles el mayor partido son muchos, si bien el fundamental puede ser desterrar el estrés y aumentar el bienestar general. Las investigaciones no dejan lugar a dudas: hay que combatir el estrés crónico. De hecho, según datos de Eurostat, es el segundo problema de salud más frecuente entre los trabajadores tras los trastornos musculoesqueléticos. Afrontarlo es la clave y las vacaciones pueden ser un momento idóneo. Por otro lado, los beneficios del descanso y la desconexión son obvios, si bien hacer un breve inventario, puede resultar de interés:

  1. Mejora del rendimiento. El descanso adecuado y la desconexión han demostrado mejorar el rendimiento laboral. Según un estudio publicado en la revista Sleep, la falta de sueño y el estrés crónico pueden afectar negativamente la atención, la concentración y la toma de decisiones. Al permitir que los directivos descansen, se mejora su claridad mental, lo que se traduce en una mayor productividad y rendimiento en el trabajo.
  2. Estimula la creatividad. Diversos estudios han demostrado que el descanso y la desconexión promueven la creatividad. Un informe de la Universidad de Stanford reveló que las personas que toman tiempo libre y se dedican a actividades no relacionadas con el trabajo tienen un mayor flujo de ideas y una mayor capacidad para resolver problemas complejos. El descanso ayuda a despejar la mente y a generar nuevas perspectivas y enfoques innovadores.
  3. Prevención del agotamiento. El agotamiento laboral, o síndrome de burnout, es un problema común entre los directivos y puede tener graves consecuencias tanto para la salud como para el desempeño profesional. Un estudio publicado en la revista Occupational Medicine mostró que el descanso adecuado y el tiempo libre reducen el riesgo de agotamiento y ayudan a mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal.
  4. Mejora de la salud mental. El estrés crónico puede tener un impacto negativo en la salud mental y física. Tomarse tiempo para descansar y desconectar ayuda a reducir el estrés y mejora la salud mental en general. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el descanso adecuado y la desconexión son factores clave para prevenir y abordar los trastornos de salud mental, como la ansiedad y la depresión.

Sin embargo, la clave de las claves para lograrlo pasa por tomarse en serio la desconexión digital. Por difícil que resulte, desconectar de la tecnología durante algunas semanas o días puede ser revitalizador. A su vez, para llevarlo adelante es necesario alejarse de las redes sociales, los correos electrónicos y los mensajes de trabajo. Al limitar su exposición a la tecnología, podrá dedicar más tiempo de calidad a su familia y actividades que disfrute.

Entre las múltiples opciones para lograr este descanso y desconexión, los retiros de meditación y relajación son cada día más populares, ante la necesidad de encontrar paz interior y recargarse de energía positiva. Explorar nuevas aficiones o retomar antiguas es otra vía óptima para liberar tensiones y encontrar el equilibrio entre el trabajo y las actividades recreativas. Por supuesto, las actividades en familia destinadas a pasar tiempo de calidad con sus seres queridos puede ayudar a fortalecer los lazos familiares y a disfrutar de momentos de diversión y relajación. El contacto con la naturaleza también es fuente segura de reconexión y revitalización, garantía de una vuelta a la vida laboral en plena forma física y mental.

Unas buenas vacaciones pueden ser la garantía de recargar energías, reducir el estrés, aumentar el bienestar general, disfrutar de experiencias enriquecedoras y fortalecer las relaciones personales. Desde Recarte & Fontenla, solo nos queda desearos unas excelentes vacaciones. ¡Nos vemos en septiembre!