Jubilación a la vista, ¿y ahora qué?

por | 10 Oct 2024 | Equilibrio personal

Observo muchos directivos confundidos acerca de su presente y su futuro. Parece que la vida antes era más sencilla; la gente tenía objetivos claros, no se cuestionaba demasiado, era como si transitaran por un único carril.

Hoy ya no es así. El otro día, me invitaron a una reunión con profesionales y directivos exitosos que estaban al inicio o cerca de su jubilación, y discutíamos lo que echaban de menos. Todos eran personas de éxito, con dinero, relaciones… y una enorme incertidumbre sobre qué hacer con sus vidas tras la jubilación.

Tras mucha discusión, surgieron tres temas en los que todos se mostraban dispuestos a dedicar esfuerzo y tiempo:

  • Autoconocimiento, es decir, profundizar en la dimensión más profunda de su psicología y entenderse mejor, aunque ya tuvieran sesenta y tantos años.
  • Salud: cómo mantener un estilo de vida que garantice vitalidad y energía.
  • Altruismo: contribuir directamente a mejorar las condiciones de personas menos favorecidas.

Para mí, también, fue una epifanía. Cuando uno se da cuenta de que está iniciando el último tramo de la vida, la perspectiva cambia radicalmente. En la primera parte de la vida, en nuestras sociedades todo es fácil; está dirigido a formarnos, y por tanto no nos planteamos mucho más. En la segunda, también es sencillo porque el objetivo está claro: hacerse un sitio profesionalmente, formar una familia y acumular patrimonio.

 Ser feliz, asignatura pendiente

Pero ¡ay! en la tercera parte de la vida, ya nos hemos educado, ya hemos conseguido muchas cosas y aun así miramos al futuro con perplejidad y nos preguntamos: ¿para qué vivo? Y es entonces cuando descubrimos que el «yo» es un objetivo demasiado pequeño como para que merezca la pena vivir.

En síntesis, la gente, cuando para el ritmo frenético de la vida activa, descubre que su principal tarea en la vida (ser feliz) no está ni mucho menos completa. Más bien al contrario, descubren que no son enteramente felices, les falta algo.

La felicidad depende en parte de circunstancias externas y en parte de uno mismo. Hay ciertas cosas que contribuyen a la felicidad: sustento, salud, amor, un buen trabajo y el respeto de aquellos que te rodean. Cuando una persona tiene estas cosas, puede ser feliz siempre y cuando sus intereses y energías se dirijan sobre todo hacia los demás y no tanto hacia sí mismo.

Categorías: Equilibrio personal
Recursos: Análisis