¿Preguntar? Sí, a los cazatalentos nos gusta

por | 21 Oct 2024 | Desarrollo de carrera

Preguntar es un arte, una habilidad que, cuando se cultiva, tiene el poder de abrir puertas hacia la innovación, la conexión y el crecimiento. Las preguntas nos permiten profundizar en lo desconocido, explorar nuevas ideas y, lo más importante, entender mejor a los demás. Existen preguntas abiertas, que invitan a la reflexión y la creatividad; preguntas cerradas, que buscan respuestas concretas; y preguntas que simplemente buscan saber cómo está la persona con la que hablamos. Pero detrás de cualquier tipo de pregunta, siempre hay algo en común: el interés genuino por el otro. Y eso, sin duda, nos gusta.

Desde la Antigua Grecia hasta nuestros días, las preguntas han sido el motor de grandes descubrimientos científicos y avances en muchos campos. ¿Qué hubiera sido de la ciencia, la filosofía o la tecnología sin el cuestionamiento constante de lo que damos por hecho? La curiosidad es lo que impulsa el progreso, y las preguntas profundas son el vehículo para llegar a nuevas fronteras.

Sin embargo, muchas veces el miedo nos paraliza. Dudamos si nuestra pregunta será bien recibida o tememos que nos consideren ignorantes por no saber algo. Pero ¿cuánto ganamos cuando nos atrevemos a preguntar? Al preguntar, creamos un espacio donde todos podemos sentirnos incluidos y valorados. Porque cuando alguien nos pregunta, nos sentimos escuchados, nuestra opinión cuenta y nos damos cuenta de que formamos parte de algo más grande.

Pregunta en las entrevistas de selección

En el ámbito empresarial, hacer preguntas precisas es fundamental para resolver problemas. Y si no sabemos cómo preguntar, es necesario que dentro de la organización se fomente esta habilidad. Al final, cuando preguntamos, no solo aprendemos de la otra persona, sino que abrimos la puerta a conversaciones más ricas que pueden ayudarnos a descubrir soluciones que de otra forma habrían permanecido ocultas.

En nuestro negocio, por ejemplo, las preguntas que hacemos a los candidatos en las entrevistas son clave para conocer su experiencia y cómo han actuado en diferentes situaciones. Les pedimos ejemplos de proyectos y retos que hayan enfrentado. Estas preguntas, cuando se formulan correctamente, ofrecen una cantidad inmensa de información sobre la persona y su capacidad para desenvolverse en distintos contextos.

En el proceso de selección, es igual de importante que los candidatos hagan preguntas durante la entrevista. Hacer preguntas pertinentes e inteligentes no solo demuestra interés, sino que también refleja una mente inquisitiva y analítica. Los cazatalentos apreciamos cuando los candidatos muestran curiosidad por la empresa, por el equipo o por el rol que podrían desempeñar. Esto no solo les permite obtener información valiosa, sino que también les da la oportunidad de mostrar que han investigado, que entienden el contexto y que buscan claridad antes de tomar decisiones. Preguntas sobre los retos que enfrenta la empresa, la cultura organizacional o las expectativas del puesto pueden marcar la diferencia en cómo se percibe al candidato. No es solo un acto de comunicación, es una señal de que están preparados para pensar de manera estratégica y crítica.

En definitiva, preguntar es mucho más que una simple técnica de comunicación. Es una forma de generar inclusión, de fomentar el aprendizaje continuo y de impulsar la innovación. Y, sobre todo, es un acto de interés por los demás que fortalece las relaciones y nos hace avanzar juntos.

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