Diseño del Consejo de Administración

Los Consejos de Administración no deben ser todos iguales. Es por eso que no existen recetas universales.

Un Consejo de Administración debe ser pensado y diseñado específicamente para cada empresa y para cada empresario, en función de aspectos tales como: su volumen de operaciones; la complejidad de sus procesos; tipología de sus necesidades de financiación; la dependencia del negocio de la I+D; su nivel de internacionalización; el peso digital; sus planes de desarrollo; su ambición; su estructura accionarial; tipo de conflictos; la proximidad de algún tipo de transacción corporativa, etc..

Parece obvio que un diseño que tenga en cuenta todos estos parámetros estará mucho más enfocado a la aportación de valor que la aplicación de cualquier estereotipo generalista.

El diseño concreto para cada empresa dependerá de sus necesidades concretas, planes de futuro y problemáticas a resolver y la realidad de la empresa.

A la hora de diseñar un Consejo, debemos considerar los siguientes aspectos sobre cómo debe ser y funcionar el Consejo:

  • Tamaño que ha de tener el Consejo.
  • Tipología de los miembros del Consejo (dominicales, independientes, ejecutivos)
  • Perfil profesional de los miembros.
  • Reglamento de Funcionamiento del Consejo.
  • Número de veces que se reunirá el Consejo cada año y la duración que deberán tener estas reuniones.
  • Información que deberán recibir los Consejeros y la antelación con la que ésta deberá estar disponible.
  • Retribución de los Consejeros.
  • Mecanismos de revisión del funcionamiento del Consejo y de la aportación de cada Consejero.
  • Rotación de Consejeros.
  • Número máximo de años que un Consejero debería ejercer como tal.
  • Revisión Periódica del Consejo.